lunes, 9 de octubre de 2017


SOBRE EXPLOTACIÓN DE LA VIDA SALVAJE.

Dicen que el oso polar Pizza llora, pero los visitantes que pasean por el centro comercial de Cantón donde está encerrado no parecen percatarse.
 El plantígrado se mueve constantemente de un lado a otro por el minúsculo espacio en el que permanece, sin acceso a la luz del día o aire puro, mientras los niños le chillan desde el otro lado de la cristalera y los adultos toman una fotografía.
 Su caso ha hecho saltar las alarmas de organizaciones en defensa de los animales y ya se ha conseguido un millón de firmas de ciudadanos de todo el mundo para pedir su liberación.
Pero ‘Pizza’, apodado como ‘el oso polar más triste del mundo’, no es el único atrapado en unos grandes almacenes.
 "China ha construido cientos de miles de gigantescos centros comerciales que se han visto seriamente afectados por la venta online.
 Para atraer a clientes, estos almacenes están usando animales de todo tipo para conseguir más consumidores", explica Peter Li, especialista en China de Humane Society International (HSI), uno de los grupos que pide que se detenga esta práctica
.La tendencia comenzó en hoteles y restaurantes hace unos quince años, cuenta Li, y en la última década los centros comerciales han empezado a imitar esta "estrategia" para paliar el auge del comercio electrónico, cuyas ventas de productos crecieron un 25,1 % interanual en los primeros nueve meses de este año.


No hay comentarios:

Publicar un comentario